Buceando por los blogs de diseño que miramos casi cada día (son inspiradores SIEMPRE) hemos encontrado un link a una entrevista a Milton Glaser (el famoso logo de I <3 NY es suyo) en la que enumera diez cosas que aprendió del diseño. Resulta que más allá de esas directrices o claves sobre el diseño hay muchas cosas que todos y cada uno de nosotros podemos aplicarnos, sea cual sea nuestra profesión o nuestra forma de vida. Aquí va el link y aquí van algunos retazos, por si preferís abrir boca primero
1. Sólo puedes trabajar para gente que te agrada. [...] Descubrí que todo el trabajo valioso y significativo que había producido provenía de relaciones afectivas con los clientes. No estoy hablando de profesionalismo; estoy hablando de afecto. Estoy hablando de compartir con el cliente algunos principios comunes. Que, de hecho, tu visión de la vida sea congruente con la del cliente. De otro modo la lucha es amarga y sin esperanzas.
2. Si puedes elegir, no tengas un empleo. [...] “Sabes, no sé cómo prepararme para la vejez”, dijo. “Nunca tuve un empleo, porque si tienes un empleo, algún día alguien te lo quitará y entonces no estarás preparado para la vejez. Para mí ha sido lo mismo cada día desde los doce. Me levanto por la mañana y trato de darme una idea de cómo llevar el pan a la mesa hoy. Es lo mismo a los setenta y cinco: me levanto cada mañana y pienso cómo voy a llevar el pan a la mesa hoy. Estoy excelentemente preparado para la vejez”.
3. Alguna gente es tóxica, mejor evitarla.
4. El profesionalismo no basta. [...]Después de todo, lo que se requiere en nuestro campo, más que cualquier otra cosa, es la trasgresión continua. El profesionalismo no da lugar a la trasgresión porque ésta incluye la posibilidad de error, y si eres profesional tu instinto te dicta no fallar, sino repetir el éxito. Entonces, el profesionalismo como aspiración de vida es una meta limitada.
5. Menos no necesariamente es más.
6. El estilo no es confiable. [...] Mantener tus creencias y preferencias se vuelve un acto de equilibrio. La duda entre perseguir el cambio o mantener tu propia forma distintiva se vuelve complicado. Todos hemos conocido casos de ilustres personajes cuyo trabajo repentinamente pasó de moda o, más precisamente, se quedó en el tiempo.
7. En la medida en que vives, tu cerebro cambia. [...] El cerebro es más como un jardín silvestre que constantemente está creciendo y esparciendo semillas, regenerándose, etc. Y él cree que el cerebro es maleable —en una forma de la cual no somos totalmente conscientes— a toda experiencia y a todo encuentro que tengamos en nuestra vida.
8. La duda es mejor que la certeza.
9. Sobre la edad. [...] No importa. No importa lo que pienses. Sigue esta regla y agregarás décadas a tu vida. No importa si es tarde o temprano, si estás aquí o allá, si lo dijiste o no, si eres inteligente o estúpido. Si saliste despeinado o calvo o si tu jefe te mira rayado o tu novio o novia te mira rayado, si tú estás rayado. Si consigues o no que te den ese ascenso o premio o casa: no importa”. Gran sabiduría.
10. Decir la verdad